Marilyn está muerta

martes, enero 17, 2006

A la sombra de los costicismos en flor

Estoy volviendo a escribir En busca..., pero equis. Estoy demasiado triste. Mi vida, finalmente, es el desastre en el que parecía que se iba a convertir. Y el costicismo... un fiel reflejo de esa experiencia. Preguntale, realmente. La chica con la que estuve saliendo 29 días, en diciembre, volvió con su marido. Bien por ella. Lo único sano de nuestra relación, fue dejar de vernos. Era loco tras loco. Hermoso; pero loco tras loco.
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En fin. Voy a seguir escribiendo en la otra paginich. Este espacio va a quedar reservado para ciertos relatos que nada tengan que ver con el costicismo propiamente dicho.

martes, diciembre 20, 2005

Todo sobre mi mami


En la imagen falta mi hermano Facundo, el más costi de los tres hijos de mi mami, Liliana, Lili, o Tililili (como la llaman mis primos). Algún día voy a contarles todo sobre Facundo, que en pocos días se va a vivir a Córdoba con su esposa, recién casados. Esta foto fue tomada por mi tío Hubert, el tercer domingo de Octubre, el día de la madre, en "La casita de Olivos", una parrillita ubicada en el puerto, a diez cuadras de mi casa. Marilyn.
Tengo la discografía completa de Marc Bolan & T. Rex y una cerveza. Creo que tendría que salir a comprar más alcohol, a falta de otras drogas. Mi mami sabe que me drogo, y alguna vez, hasta nos drogamos juntos. Mi chica -como sabe de mi afición a Dragon Ball-, me llama Drogon Dorr, pero tampoco es cierto que me drogue tanto. Más bien, me drogo tonto. Nunca fui un verdadero drogón. De todos modos, uno de mis objetivos para el año que viene, es dejar de hacerlo. Dejar de drogarme, que ando perdido de la mente y no soy capaz de cumplir ni con una cita al cinematógrafo (todavía no me perdono haber dejado plantada a la chica más linda de Alejandro Korn, una tarde de Noviembre, que íbamos a ir al cine, a ver una de terror, y tomarnos costi de la mano).
Mi mami va a ser operada mañana miércoles, a las ocho de la mañana. Cáncer en el cuello del equis. Es una intervención de tres horas, pero aún así, es de lo más sencillo. De todas maneras, es un momento equis. Nadie quiere estar tres horas en un quirófano, ni tener a su mami internada. Pero bueno, es así, la operan a la mañana, y al mediodía ya va a estar divina otra vez.
Es una mujer que se rie de las cosas que a otros le harían llorar; pero también, llora por cosas que a otros harían reir. Mi mami no es el superhombre nietzscheano, es una mujer con ánimo de amar. Todo lo que sé del amor, me lo enseñó ella, desde muy chico. Obviamente, todo lo que me enseñó, finalmente, estaba mal: que hay que amar sin esperar nada a cambio... amar hasta la exasperación, la desesperación... nunca engañar al otro... ser fiel a uno mismo... entregar la vida por ese amor. Ese es el modo en que la ví amar cada una de las cosas que amó y que ama, todavía hoy (me reiifero a las cosas que llegué a enterarme, porque seguramente ama y amó muchas otras cosas, o personas, en secreto, sin que yo y mis hermanos pudiéramos darnos cuenta). Amar hasta el absurdo del amor, como se ama a los hijos. Mi mami nos dió una lección tan lograda que nos trastornó: trabajaba casi 12hs por día, en el Banco de Galicia, donde le quemaban la cabeza de una manera que era, realmente, un loco. Trabajó 39 años en el Banco. Un loco muy grande. Entró a los 17, estando de novia con mi papá, con quien prolongó su relación hasta los 24. Tuvo otros costicismos (incluído uno de los hijos de Arturo Illia. Marilyn), hasta que se casó con Tati, el padre de Facundo. Tati estaba muy perdida de la mente, y le hacía las mil y una. Era un loco, realmente. Se ve a que a mi mami siempre le gustaron las perdidas, porque entre mi papi y Tati, no hacen uno. Habría que ver qué tan perdida de la mente era el hijo de Illia. Preguntale.
Cuando tenía problemas con sus costicismos, su papá (Ópapa -"abuelo", en Checo), le decía: "lo que les pasa a ustedes, es que tienen problemas de la cintura para abajo". Esa era su manera de hacer referencia al costicismo. Ópapa era un atrevido tamaño baño. Decía que para tener a sus cuatro hijos, había tenido que violar cuatro veces a su mujer. Qué atrevido, realmente. Era tenista, Marilyn. En el C.A.S.I. todavía se juega, una vez por año, una copa que lleva su nombre: Francisco "Pancho" Von Proschek. Ópapa llegó a Buenos Aires en barco, entre la Primera y al Segunda Guerra (energía negra, las mayúsculas). Según él, aprendió el castellano en el barco, leyendo el Quijote. Marilyn. Debe ser mentira. Lo mismo dicen de Freud, que aprendió con el equis. Todas mentiras. Es como que yo aprenda alemán leyendo Sein und Zeit (Ser y Tiempo), yendo a Alemania, en barco. Ni que fuera en bote. Jamás podría aprender a decir "hola, qué tal, vengo de una guerra... equis enorme, se están tirando con de todo".
El papá de mi mami se la pasó jugando al tenis, fumando tabaco, y trabajando para mantener a su familia. Finalmente, a los 80 años, murió en una cancha del C.A.S.I. "Me siento mal", dijo. Se sentó en una de las tribunas de madera, y se fue para siempre, con su raqueta en la mano. Qué hermoso.
No llegamos a conocernos mucho; yo era muy chico, pero heredé de él la pasión por los libros y la marilynitud. Y el tabaco en pipa. El equis fumaba pipa; yo también, pero no en público. Es equis. La gente freakéa si te ve fumar con pipa y tenés menos de 47. También heredé su afición por el alcohol. Y bueno, esa fantasía la heredamos muchos, incluída mi mami, y hasta mi papi, que, se supone, no tenía por qué heredar los vicios de su suegro.
Entre las últimas cosas que sé que le dijo a mi mami, están esas frases que, de algún modo, la definen: "Lili es muy orgullosa". No consigo recordar a propósito de qué lo dijo. Pero es cierto, mi mami es sumamente orgullosa. Y también, poco antes de morir mi abuelo, iban a entregarle un premio en el club y quería que mi mami lo acompañase. Estamos hablando de 1810. Tililili no tenía cumplidos los cuarenta años. Parece que le hizo un Teresa al viejo: no podía ir por equis tejes, pero su padre insistió: "¿Y por qué no te pones ese vestido rojo tan lindo que tienes?". Ese ere su modo de pedirle que fuera con él. La verdad... trabajaba mucho la fantasía. Cuando salían a comer afuera, mi abuelo esperaba ansioso hasta el momento del postre: "¿Qué se va a servir?". "Un matrimonio", contestaba mi abuelo. "¿Perdón?". "Un chorizo y una morcilla", aclaraba él. Y, en el momento de pagar: "Por favor, mozo, tráigame el cuento...", y el mozo tenía que hacer un Teresa. Y le encantaba contar chistes; por ejemplo, ya que estamos en tema, de restaurantes: "¿Y, Señor, cómo encontró el bife?"; "Muy fácil: levanté la papa y allí estaba". Un loco.
Mi mami se separó de Tati cuando Facundo era todabía un bebé, y, después de un tiempo, volvió con mi papá. Preguntale. Salió de Guateequis para meterse en Guateequisenorme. Y sí. Pero no tiene sentido contarlo todo. Mi papá fue un mal padre para Juan y para mí, y un costicismo recontra equis para mi mami. Nunca se casaron. Vivíamos juntos y todo, pero nunca se casaron. Y ahora, están separados. Él vive en Colegiales, y ella en Olivos, conmigo. O, en realidad, soy yo el que vive con ella. Esta es su casa. "Ayer llamó Gaby Bex", me dice, cuando llego. O, "Llamó Evelyn... estuvimos conversando un rato".
Mi chica dice que mi mami y yo parecemos un matrimonio (¿un chorizo y una morcilla?), y que le da cosa quedarse a dormir en mi habitación: "¿qué va a pensar tu mami?"; "bueno, que tenemos el costicismo, eso va a pensar"; "ves que sos un atrevido...", concluye. Mi ex ex, también freakeaba con dormir en mi cuarto, y el costicismo, y el hecho de que esté mi mami ahí, a un metro. Es fuerte, es cierto. Pero la verdad es que con el poco dinero que saco entre Radar, Ed. Estrada, y las desgrabaciones, y equis, no me dan los números para alquilarme un depa. "Para que nos vayamos a vivir juntos, tenés que ganar, por lo menos, 1000 mangos", me decía mi ex ex. Después de decir esto, me dejó por un millonario. Bien por ella.
Facundo se va a vivir a Córdoba a fin de mes. Juan, se casó, y vive en Mallorca con Silvana, su esposa. Yo estoy perdido de la mente. Me quiero ir a vivir solo, pero apenas me alcanza para las cosas más básicas. Mi mami (que la operan mañana) está preocupada por nuestra economía en los días del post-operatorio: "¿Cómo vamos a hacer, cuando yo esté operada? ¿Me vas a ayudar, con las compras y la comida?", me preguntó la otra noche, cuando yo estaba por salir con mi costicismo de oro. "Sí, mami... vos sabés perfectamente que, en esta casa, podemos tener problemas de todo tipo, pero nunca van a faltar ni el alcohol, ni las drogas", le contesté.
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Yo amo a mi mami. Mi mamá me ama. Mi mamá me mima más...

lunes, diciembre 19, 2005

S u p ri m ie nd oe ntra d as sin pa ra r



Diego me abre los ojos. Yo escribo una entrada que no da, y aparece en un comment para señalarme el camino. Gracias, querido. Ahora entiendo todo. Tenías razón. Este no es el espacio para trabajar el costicismo, el amor, la fantasía. Y no es que se trate de un blog con mala energía, sino que simplemente es un intento de despegarme. En suma, de dejar de andar como vaca sin cencerro, y ponerme a trabajar de una vez. Por eso elegí esta fotich: mi teclado. Es una compu de 1905. Cuando Marian (una cineasta irano-norteamericana) entró en mi habitación por primera vez, gritó: "Oh, my God!", al ver mi compu. Un loco, sí, pero es que, realmente, es muy antigua, la equis. Y, aunque sea de 1810, es mi herramienta principal de laburo.
El punto es que si me hago la fantasía de seguir escribiendo sobre el costicismo, mis responsabilidades vuelven a caer sistemáticamente por un bortex, y no es la idea. Ahora la fantasía consiste en laburar sin parar. Tengo un millón de cosas que hacer esta semana (sin contar lo más importante: acompañar a mi mami en su operación). Dos libros para reseñar; una entrevista para desgrabar (que me va a llevar mil años); un informe sobre una novela infantil; y otras cositas. Además, se casa una amiga el viernes y hace su fiesta en una isla del Tigre. Fantasía.
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Y bueno, nada. Que la entrada anterior es energía negra pura, y que no la borro sólo porque de algún modo cumple con el objetivo de este blog (que me resulta bastante incómodo, la verdad), y que suprimí una entrada que escribí ayer, por considerarla un plagio espiritual a "En busca...". Fantasía Bucay, Pigna y Piglia.
Y bueno; si no voy a escribir más sobre el costicismo, tendría que ver si, en vez de contar mis relaciones, soy capaz de contar las cosas que me pasan conmigo mismo, sin apoyarme en locos ajenos. Un desafío. Por ejemplo: "hoy, en vez de ponerme a trabajar como es debido, me hice la equis pensando en equis cosa". Pero sería, en un punto, seguir escribiendo sobre el costi costi. ¿Es posible que sea tan repetitivo? Algo se me va a ocurrir. Lo prometo.
Y, respecto del dr. anchoa, quisiera una prueba de que realmente es él, y no un impostor. Pero esa prueba es imposible, lamentablemente, ya que su existencia siempre fue múltible; impuesta. Y su genialidad consistía, precisamente, en esa misma capacidad para la fuga identitaria. Saludo su arribo a "Marilyn está muerta".
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Lo que puedo hacer es, cada tanto, ponele cada 30 días, una entrada que se llame "Marilyn (no) está muerta", y ahí les cuento todo, al natu, y me quedo tranquilo un tiempo...

viernes, diciembre 16, 2005

Indulgente conmigo mismo


Preguntale. Me siento rara como yo sola. Hace un millón de años que no escribo una entrada. Estoy perdida. Hago un teresa grande como una casa. Extraño a mi mejor amiga, que ya no me llama ni que le paguen en efectivo. El mundo sin ella es un aburrimiento. Hoy la voy a ver en una fiesta, pero equis, ya no es lo que era hace un mes. Su silencio, su ausencia, me parte el alma. Por suerte, soy bastante buena haciéndome teresas a mí mismo.
Conocí a alguien, pero creo que ya no tiene ganas de volver a verme. Le quemé la cabeza en dos semanas. Un loco, realmente. Hago todo mal. Tengo que parar un poco. Si el costicismo no funciona en mi vida, ¿por qué no puedo retirarme un tiempo? Tengo un millón de cosas quer hacer, sin embargo me la paso haciendo locos y más locos. Un desastre. Me hice mil fantasías, y de repente estoy otra vez equis enorme.
Tengo que volver a escribir. El blog. Este blog. Y terminar La doble de una vez, y editarla. Que salga La doble. No puedo seguir haciendo loco tras loco. No más, por favor. Estoy completamente harto de mí. "Yo sé que no es lindo decirte esto, pero creo que sos demasiado indulgente con vos mismo", me dijo mi amiga Ev, la última vez que realmente me dijo algo.
  • Indulgente (adj.). "Benévolo". Se aplica a la persona que juzga o castiga las faltas de otros sin severidad o que es poco exigente en cuanto a obligarles a hacer lo que les corresponde o deben hacer; así como a su actitud o comportamiento.

Preguntale. Realmente, estoy harta de mí. Completamente. Pero trato de poner energía blanca: acabo de invitar a mi mami a caminar. Es un hermoso atardecer y estaría bien caminar. Despejar un poco mi mente. Darle un poco de aire fresco. Supongo que todo esto de los locos y los teresas que estoy haciendo, tiene que ver con el shock de haber conocido a mi hermano PD, y la operación de mi mami, el miércoles que viene. Tengo ganas de tirarme al piso, a llorar, pero en vez de eso, salgo con una chica, con otra, con otra, con otra. "¿Por qué no dejás de salir con chicas y probás con chicos?", me sugiere MC. La cultura. Y sí. Aunque, la verdad, no sé. Creo que no soy cultural. O, por lo menos, no soy todo lo cultural que quisiera ser. A veces me pregunto si realmente me gusta tanto el costicismo como yo mismo me hice creer durante años.

Bueno; tengo mala energía, evidentemente. Ya se me va a pasar.

miércoles, diciembre 07, 2005

La vida de mi papi


Viví toda mi vida sabiendo que tenía dos hermanos. Uno, hijo de mi papá y mi mamá: Juan. Otro, hijo de mi mamá y Tati (el padre de Facundo, el mayor). Este es mi hermano Juan. "El que vive..." (así le decía yo hace muchos años, como si además de él, tuviera un hermano muerto o algo así). La verdad es que mi vida está tomando unos giros que preguntale. Estoy un poco perdida (pero no de la mente, sino que realmente no sé dónde estoy parada). El lunes tenía que despertarme para trabajar en un libro para reseñar; me había quedado leyendo hasta muy tarde. Me había acostado entre las seis y las siete de la mañana. A las once de la mañana me despierta un llamado telefónico: PD, (un hermano que todavía no conocía personalmente). "Mariano, soy P... ¿te adordás? Te llamo porque el viejo está internado en el Argerich... parece que perdió el conocimiento... yo estoy saliendo para allá". "Me estás jodiendo". "No, de verdad... me acaban de avisar...".
Cometí el error de llamar a mi ex (que vive a tres cuadras del hospital), para que fuera y me dijera lo más rápido posible si mi papá estaba bien (¿o fue una excusa para verla?). Me puse una camisich, un poco de perfume, y salí a buscar un remis (¿perfume para ir a ver si mi papá está vivo o muerto? Un loco... ya estaba entrando, otra vez, en la perfo... en mi 75% de Marilyn).
El equis había tenido un desmayo; se desmayó al natu, en la calle. Perdió el conocimiento por unas horas. Cuando llegué al Argerich la V me estaba esperando afuera. Un loco, realmente, estar ahí, con ella, y que me lleve al interior de la guardia y me presente a mi hermano. Me mató. Y mi hermano, la verdad, tengo que decir que es de oro puro. No quisiera escribir mucho sobre él ni sobre por qué nunca lo había visto antes. Sería involucrarme con otras personas (familiares suyos y míos) de un modo que no vale la pena, la verdad. PD tiene 23 años, y tiene energía blanca. Pasé muchos años sin saber nada de él, y muchos años sabiendo casi nada. "El viejo" (como le dice él) mejoró, pero fue trasladado al Santa Isabel, para hacerle algunos estudios y ver qué onda. Hacía de cuenta que PD y yo nos conocíamos de toda la vida (un Teresa muy grande). Un loco, realmente. Y la equis, energía blanca, acompañándonos durante horas, yendo a comprar empanadas y ayudándonos con los trámites y los locos que iban surgiendo. A cada rato me llamaba mi hermano Juan, de Mallorca; su esposa, Silvana; mi hermano Facundo; mi mami (que la tienen que operar en quince días, y que la voy a acompañar a full y me voy a ocupar de ella, como Norman Bates en Psicosis). Me llamaban al celu más para saber cómo estaba yo que para ver cómo andaba el equis. El equis estaba bien, pero yo tenía a mi ex de un lado y a mi hermano recién conocido del otro. No sabía con cuál de los dos arreglar las cosas.La equis se fue a las seis de la tarde. Hicimos una perfo en la puerta del Santa Isabel y, una vez que nos amigamos, se fue a hacer "las cosas del arte", increíblemente. Un loco, realmente, que estuviera ahí conmigo, como si fuera mi esposa. Pero bueno, nos cuesta abandonar la perfo por completo. De todos modos hay que decir que estuvo genial; se portó de oro puro hasta el momento de irse. Antes de irse me dijo una serie de cosas que, realmente, eran para matarla. Pero bueno, ya se sabe que ella es así. Y fui yo el que la llamó para que fuera al hospital. Era obvio que me estaba metiendo en camisa de 11 equis. Pero bueno, dentro de todo terminamos despidiéndonos con relativa energía blanca. Mi papá estaba totalmente recuperado. Los estudios daban todos bien. Le dieron el alta a las 20hs. Nos tomamos un taxi a Lacroze y Cabildo; el equis quería comer algo. Entramos a Forrest Gump y con PD nos pedimos una birra. El equis empezó a hacer una perfo (que había corriente de aire en el bar, que tenía fiebre, nauseas, mareos, etc: estaba haciendo un Teresa; no quería hacerse cargo de estar delante de dos de sus hijos que jamás se habían conocido hasta ese día). PD y yo, brindamos. El equis se pidió un té con limón, pero casi no lo probó. Tenía sueño; casi se quedaba dormido en la mesa. Fuimos a Olleros, para que se acostase y durmiera. PD, increíblemente, no conocía la casa de su padre. Entró a la casona de colegiales por primera vez (en esa casa se conocieron mis padres... y mucha gente). Cuando salimos (después de dejar al equis, que se preparaba para acostarse), lo invadió una emoción muy grande: "es la primera vez que entro a la casa de mi viejo", me dijo.
Nos fuimos a tomar otra cerveza, conversando. Me contaba de sus hermanos (por el lado de su madre), de su mamá, y de su papá... Mientras caminábamos vi una agenda hermosa, de peluche blanco y negro, como de animal print (pero en realidad tiene como huellas negras de un perrito). Me la compré y le dije: "lo primero que tenés que saber de tu hermano Mariano, es que es medio culturalch". Muy al natu, él.
Ahora me siento agotado. Cansado de la nada de los años de haber vivido haciendo un Teresa de mi propio hermano. Me siento agotado, y rara. Al mismo tiempo -y esto me hace muy bien- estoy conociendo a una mujer. "No escribas nada de mí en tu blog". "Baby, yo escribo lo que se me canta el equis, donde y cuando se me cante el equis...". "Okay... tenés razón... escribí lo que quieras". Ella es genial. Jamás se me hubiera ocurrido conocer a alguien como ella. Es brillante, realmente. Pero aquí no estamos para reflexionar sobre el costicismo, sino para abandonar ese discurso y ocuparnos de otras cosas.
En fin... la verdad que no daba para llamar a la equis, pero me salió de esa manera. Estaba nervioso. Débil. De todos modos, tampoco fue tan grave. Y ahora, pensando un poco todo lo que pasó, pienso que lo más fuerte -respecto de mi padre y su perfo de desmayarse en la calle- fue conocer a alguien que lo ame. PD lo ama. Ver eso, me mató. Ya no importaba si éramos hermanos o no, él estaba ahí, de corazón, con energía blanca, cuidando a su papá. Y su papá, era el mío también. Salimos de la casa, caminamos; y por Lacroze, más o menos a la altura de Amenabar, PD reflexionaba sobre la vida de su padre: "Casi no lo conozco". Paramos en la esquina y nos miramos: "Yo tampoco, pero bueno, los dos sabemos que es un flor de hijo de puta", le dije.

viernes, diciembre 02, 2005

Escribiendo una fantasía para Cecilia

Un loco. Tengo que ponerme a trabajar desde muy temprano. Me comprometí con Cecilia a escribirle un trabajo para su facultad. No da. Me tengo que poner a escribir un millón de páginas aburridísimas analizando un concepto equis. Qué atrevida, ella. Ayer la llamo por tel y le digo: "Querida, llamame a las 13hs, a ver si lo tengo terminado". "No, que lo tengo que entregar a las 14", me contesta ella. "Okay... entonces...", y ella me interrumpe: "Ahora te tengo que dejar; estoy ocupada". Dios mío, la verdad que hay que ser caradura. "Estoy ocupada", y yo haciéndole un trabajich para su universidad privada. Realmente, un loco. Casi le digo que se meta el trabajo en el equis, pero traté de serenarme. No cambia más, la equis.
Lo que voy a hacer es escribir unos cuantos locos y chau. No es la primera vez que me comprometo a escribir un trabajo para alguien, pero sí es la primera vez que lo voy a escribir. Hace un año, quedé con una tal MD (increíblemente), una mujer de unos sesenta años, en escribirle su tesis de licenciatura para el IUNA. Un loco. Me pagó un billete y no la volví a ver nunca más. El problema era que "defender" su tesis (o lo que ella creía que era su tesis), era imposible. Un loco tan grande que no tenía ni pies ni cabeza. Quería hacer una plaza en no sé dónde, con un montón de colmillos gigantes por todas partes que tenían la función de "cuidar" la plaza del posible zapatillismo. Realmente, era un locazo mal. Me pagó. Leí sus apuntes, y lo archivé. Nunca más. Me llamó un par de veces, y hablamos y todo, pero se colgó con otra cosa y finalmente su tesis cayó por un borde. Tendría que devolverle el dinero. Lo último que supe de ella es que se resbaló en su depa y casi se mata. Pobre MD. Me mata. Está muy limada, la equis.
Bueno, en fin. Tengo que ponerme a trabajar en esta mentira del trabajich de mi amiga Ceci.
Hasta la semana que viene (voy a tratar de escribir de lunes a viernes). Y los que quieran pasar por mi fotolog, pueden hacerlo. Es un loco, el flog, pero tiene buena energía. Y sí, es raro no hablar sobre el costicismo y los mil quilombos de cada día, pero, al mismo tiempo, siento como si estuviese de vacaciones. Si se aburren mucho, me avisan.

jueves, diciembre 01, 2005

Dejar la perfo

Un amigo me convenció de que tenía que abandonar algunas cosas. La marilynitud, por ejemplo. Y no estoy seguro de poder hacerlo, pero me doy cuenta que tiene razón. Que no da estar haciendo una perfo de la propia vida de uno. Que en todo caso, se trata de otra cosa. Que la vida está en otra parte. Y la verdad que no tengo idea de dónde voy a encontrarla o de cómo voy a hacer para dejar todas las cosas que no dan. Las cosas de la perfo, que ya, a esta altura, ya es un loco que no divierte a nadie.
Dejé de escribir un blog sobre el amor heterosexual. Un blog "políticamente correcto", me decía mi amigo. "Quiero que dejes tu %75 de Marilyn y te hagas cargo de tu %25 de Manson", me dijo. Y aquí estoy. Suprimí mi primer blog (En busca del costicismo perdido), y abrí uno nuevo, de transición. Marilyn está muerta. La idea es ver si soy capaz de hacerme cargo de quién soy, y escribir sin ser Marilyn. Escribir sin crear una imagen de mí mismo. Es un loco, ya lo sé. Porque, en un punto, yo soy el mismo de "En busca...", pero también es cierto que el narrador de aquel blog era un careta asqueroso, y que siempre estaba hablando de lo mismo. Ya pudría, la verdad. Tengo que dejarlo ir...
Tengo que dejar muchas cosas. Y lo peor que puedo hacer es pegarme a un estilo, o a una imagen. No quiero pegarme a nada ni a nadie. Ser realmente al natu. Ser quien sos y ya. Dejar la perfo de una vez. Asumir que Marilyn está muerta, y que, increíblemente, fuimos nosotros los que la matamos.
Este blog tiene un carácter provisorio. Me va a servir únicamente para no escribir el otro. De algún modo, va a ser como dejar una forma de vida que ya no quiero. Que me hace mal. Pero no podría dejarla sin escribir una nueva fantasía. No podría. Es como dejar de fumar. Entonces, este blog va a funcionar como la excusa para no seguir con el otro. La idea es ser más Manson. Y escribir sobre otras cosas. Dejar de una vez el plano del costicismo y pasar a otra historia. Voy contar otras cosas. Ya veremos cómo va todo y qué onda con el nuevo blog.
Leo el título y me parece demasiado fuerte. No sé si me lo creo, pero voy a hacer el esfuerzo. Posiblemente valga la pena. Desembarazarme, de una vez, de determinadas cosas que no dan. Poner la mirada en otro lado. Trabajar desde otro lugar, con otra energía. Más blanca y menos íntima. Menos "el loco de la perfo y los quemados". Vamos a ver qué sale.